Artmate: Drawing Together
4,7Arte y diseñoActualizado 7 de octubre de 2026

Capturas de pantalla








Ventajas
- Permite dibujar en tiempo real con otras personas.
- Ofrece una forma sencilla de compartir ideas visuales.
- Puede hacer más entretenidas las sesiones de dibujo en grupo.
- Es útil para practicar y aprender observando a otros.
- Invita a colaborar sin necesidad de reunirse en persona.
Contras
- La experiencia depende de tener una conexión estable a internet.
- Dibujar en una pantalla pequeña puede resultar incómodo.
- La colaboración requiere coordinarse con los demás participantes.
- Puede no ofrecer las herramientas avanzadas de una app profesional.
- La actividad en las salas puede variar según cuántos usuarios haya conectados.
Análisis de Mobexer
Si lo que suele frenarte al dibujar es no saber por dónde empezar, Artmate: Drawing Together ofrece una manera amable de ponerse en marcha: practicar con otras personas y apoyarse en lecciones sencillas, sin convertir cada sesión en una clase formal. A mí me convence sobre todo como actividad compartida para principiantes; no la elegiría como estudio digital ni como curso completo. Su valor depende de que te apetezca dibujar en compañía y de que te baste una guía ligera.
Una sesión breve puede ser su mejor uso
Imagina una tarde en la que tú y un amigo queréis hacer algo distinto, pero ninguno trae una idea preparada. En vez de buscar referencias durante media hora o abandonar por falta de inspiración, podéis elegir una lección sencilla y usarla como punto de partida. El objetivo no tiene que ser acabar con dibujos perfectos: basta con seguir la actividad, comparar lo que hizo cada uno y disfrutar de que la conversación tenga algo concreto alrededor.
Ese uso casual también ayuda a entender cuándo abrirla. Yo la reservaría para ratos en los que apetece una tarea creativa breve, una pausa entre otras actividades o una ocasión para compartir un interés sin organizar una clase. Si quieres conservar una rutina individual, puedes usar las lecciones como ejercicio de calentamiento y después continuar por tu cuenta en la herramienta que prefieras. Así la guía sirve para activar la mano, sin pedirle a la aplicación que cubra todo el proceso creativo.
Una pequeña decisión mejora ese tipo de sesión: antes de empezar, acordad si queréis seguir los pasos de forma parecida o si cada cual va a interpretar la propuesta a su manera. Lo primero facilita comentar el ejercicio; lo segundo reduce la sensación de estar comparando resultados. Es una diferencia sencilla, pero importante si alguien del grupo se siente inseguro al dibujar o teme que su resultado tenga que parecerse al de los demás.
Dibujar en compañía cambia el ritmo
En una aplicación artística convencional, casi todo depende de la motivación individual: eliges qué hacer, buscas referencias y decides cuándo dar una sesión por terminada. Artmate propone otro tipo de impulso. La presencia de otras personas puede transformar un rato de dibujo en una actividad social, y las lecciones fáciles ayudan a que participar no dependa de saber dibujar de antemano. Para alguien que suele abandonar los tutoriales porque parecen demasiado exigentes, ese punto de entrada importa.
La diferencia práctica no es solo compartir una afición, sino reducir la fricción de ponerse manos a la obra. Si quedas con un amigo para dibujar, ya existe un motivo para abrir la app y probar algo, incluso en una tarde sin mucha inspiración. Las indicaciones guiadas también pueden servir como pequeño punto de partida cuando no sabes qué dibujar. Yo la veo más como un espacio para practicar y pasar un buen rato que como un curso estructurado con objetivos largos.
Ese enfoque encaja con su categoría de arte y diseño, pero con un componente social que no suele ser el centro de las herramientas de dibujo tradicionales. Una app centrada en crear por tu cuenta normalmente te ofrece un lienzo y recursos para trabajar; aquí, la promesa distintiva es que dibujar pueda ser una actividad compartida. La comparación es útil si estás decidiendo: para perfeccionar una ilustración en solitario, una herramienta de dibujo especializada probablemente será más adecuada; para animar a un grupo a empezar, el formato de Artmate resulta más cercano.
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Las lecciones sencillas reducen el bloqueo inicial
Una guía breve puede ser más valiosa que un abanico enorme de herramientas cuando lo que falta es confianza. Si no tienes formación artística, empezar por una actividad fácil y avanzar paso a paso suele resultar menos intimidante que elegir entre pinceles, capas y ajustes sin saber para qué sirven. En ese sentido, la propuesta de Artmate parece especialmente útil para principiantes y para quienes dibujan de manera ocasional, no solo para personas que ya tienen una rutina creativa.
También puede funcionar como actividad de grupo en situaciones cotidianas: por ejemplo, una videollamada informal con un amigo puede volverse más entretenida si ambos tienen algo concreto que dibujar en lugar de limitarse a conversar. En una pausa o una tarde tranquila, una lección compartida ofrece una tarea breve que se puede empezar sin preparar materiales físicos. No hace falta plantearlo como una competición; de hecho, probablemente se disfruta más si cada persona interpreta la actividad a su manera y se ríe de los resultados.
Una recomendación práctica es tratar las lecciones como un trampolín, no como una prueba. Si una indicación te resulta demasiado fácil, puedes aprovecharla para experimentar con tu propio estilo; si te cuesta, repetir los pasos tiene más sentido que compararte con quien dibuja a tu lado. El componente compartido puede animar, pero también puede hacer que una persona tímida se sienta observada. En ese caso, empezar con alguien de confianza y acordar que la meta es participar, no hacerlo perfecto, ayuda a que el ambiente siga siendo relajado.
El formato social es una fortaleza con condiciones
La experiencia de dibujar con amigos depende, por definición, de que haya alguien dispuesto a acompañarte. Si tus contactos no quieren probar la app o prefieren dibujar en silencio, el atractivo diferencial pierde fuerza. Por eso no la recomendaría automáticamente a quien busca una actividad completamente individual. Puede seguir interesándole por las lecciones sencillas, pero debería valorar si ese tipo de guía le basta por sí solo o si espera un entorno de creación más amplio.
Hay otra consideración: compartir una sesión no sustituye la práctica personal. Una actividad guiada ayuda a empezar, pero no garantiza que aprendas composición, anatomía, color o técnicas concretas con la profundidad que encontrarías en un curso especializado. Si tu objetivo es preparar una ilustración para un encargo, controlar detalles con precisión o desarrollar una técnica avanzada, es más sensato combinar una herramienta profesional y recursos formativos específicos. Artmate parece más apropiada para quitarle solemnidad al dibujo que para cubrir todo el recorrido de aprendizaje artístico.
También conviene ajustar las expectativas sobre el resultado. Una propuesta fácil y social gana cuando permite disfrutar del proceso, no cuando se mide por la cantidad de opciones avanzadas. Si buscas una aplicación con controles muy detallados o un flujo de trabajo completo para proyectos complejos, la sencillez que hace accesibles sus lecciones podría sentirse limitada. No es un defecto universal: para un principiante puede ser justo lo que evita que la interfaz se convierta en otro obstáculo.
Para quién tiene sentido instalarla
La veo como una buena elección para principiantes, personas que quieren recuperar el hábito de dibujar y amigos que buscan una actividad creativa compartida. También puede encajar con familias que quieran proponer una tarea tranquila y accesible, siempre teniendo presente que la clasificación indicada es PEGI 3. Su planteamiento no exige llegar con una idea elaborada: eso la hace más fácil de recomendar a alguien que dice «no sé dibujar» y normalmente se queda fuera de las apps artísticas por esa razón.
En cambio, quien ya trabaja con ilustración digital y necesita control minucioso debería comparar antes con aplicaciones especializadas en dibujo. Y si lo que buscas es estudiar con un programa progresivo, ejercicios técnicos detallados y seguimiento del aprendizaje, las lecciones sencillas quizá no sean suficientes como único recurso. La elección depende menos de si dibujas bien y más de qué quieres obtener: compañía y una excusa para practicar, o herramientas y formación para producir obras complejas.
En cuanto al acceso, es una app gratuita de Braly JSC, aunque ofrece compras integradas. Si quieres probarla sin gastar, tiene sentido comenzar por las opciones disponibles sin compra y decidir después si el uso habitual justifica pagar por algo adicional; las compras pueden facturarse a través de Google Play en un intervalo que va de 1,09 € a 15,99 €. Ese margen hace recomendable revisar cada opción antes de confirmar, sobre todo si solo pretendes usarla de vez en cuando con amigos.
Detalles prácticos antes de empezar
La aplicación figura con la versión 1.1.38 y requiere Android 7.0 o posterior. Si tu móvil cumple ese requisito, puedes considerar la instalación, pero para una sesión compartida lo más importante será tener claro con quién quieres dibujar y qué esperas sacar de la experiencia. Esa pequeña preparación evita instalarla pensando que sustituirá un programa de ilustración completo cuando su atractivo está en hacer más fácil y ameno el acto de dibujar acompañado.
Su alcance también se entiende mejor al mirar su presencia entre los usuarios: mantiene una media de 4,7 a partir de unas 11 mil valoraciones y supera los 10 millones de instalaciones. Son cifras que apuntan a una acogida amplia, aunque no aseguran que vaya a encajar con cada persona. Me parece más útil tomarlas como señal de que el concepto ha encontrado público que como motivo suficiente para instalarla sin pensar en el tipo de experiencia que buscas.
Una duda habitual es si sirve para alguien que apenas ha dibujado. Precisamente ahí veo una de sus aplicaciones más claras: las lecciones sencillas pueden ayudar a arrancar y el componente social aporta compañía, aunque no convierta automáticamente a nadie en dibujante experto. Otra pregunta razonable es si resulta adecuada para un proyecto serio; mi respuesta sería que no como herramienta principal, porque su propuesta está orientada a una experiencia accesible y compartida, no a sustituir un flujo profesional. Para una actividad casual, en cambio, no hace falta tener un objetivo ambicioso.
Lo que conviene decidir antes de invitar a alguien
Si estás pensando en usarla con otra persona, una cuestión práctica es si ambos buscáis lo mismo de la sesión. Puede funcionar mejor cuando se plantea como una excusa para probar y conversar que cuando uno espera una lección detallada y el otro solo quiere pasar el rato. También es razonable acordar cuánto tiempo dedicarle: una actividad breve puede ser fácil de encajar entre planes, mientras que intentar convertir cada encuentro en una sesión de estudio quizá imponga una exigencia que no corresponde a su enfoque.
Para quien prefiere dibujar a solas, la decisión es distinta. Las lecciones pueden seguir ofreciendo un comienzo guiado, pero desaparece parte de lo que diferencia esta propuesta de un tutorial individual o de una aplicación con lienzo libre. Si no te interesa compartir el proceso, te conviene comparar primero con alternativas centradas en practicar por tu cuenta. En cambio, si te cuesta mantener la motivación sin compañía, el elemento social puede ser precisamente el motivo para probarla.
La pregunta sobre si hay que saber dibujar tiene una respuesta tranquilizadora: no hace falta llegar con experiencia para que la idea tenga sentido. Eso no significa que las lecciones sean un sustituto de una formación completa; sirven mejor como puerta de entrada o práctica ligera. Y si te preocupa pagar sin saber si encajará contigo, puedes empezar por el uso gratuito y revisar con calma cualquier compra integrada antes de confirmarla, en vez de asumir que necesitas gastar para disfrutar de una sesión casual.
Mi veredicto: una invitación amable, no un estudio digital
Recomendaría Artmate: Drawing Together a quien quiera dibujar más a menudo y encuentre más fácil hacerlo con compañía. Sus puntos fuertes son concretos: reduce el problema de empezar, propone una estructura sencilla y le da al dibujo un uso social que puede convertir una tarde normal en una actividad creativa. Para un principiante, ese empujón puede importar más que disponer de un arsenal de herramientas que todavía no sabe utilizar.
No la escogería si mi prioridad fuera la precisión, el control avanzado o una formación artística profunda. Tampoco esperaría que una experiencia compartida funcione igual de bien si prefiero crear a solas o si mis amigos no quieren participar. Pero si te atrae la idea de aprender algo sencillo mientras dibujas con otras personas, me parece una opción fácil de considerar: su mayor valor está en ayudar a empezar juntos, no en prometer resultados profesionales.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Artmate: Drawing Together y cómo funciona?
Artmate: Drawing Together es una aplicación social para dibujar con otras personas. La idea es crear ilustraciones de forma colaborativa, compartir el proceso y conectar con usuarios que también disfrutan del dibujo. Según las funciones disponibles en la versión que descargues, podrás participar en actividades compartidas o explorar creaciones de la comunidad. Revisa la descripción de la tienda para confirmar qué herramientas y modos están incluidos actualmente.
¿Necesito saber dibujar para usar Artmate?
No necesariamente. La aplicación está pensada para que personas con distintos niveles de experiencia puedan participar, así que puedes usarla para practicar, probar ideas o simplemente dibujar por diversión. Colaborar con otros también puede hacer que la actividad resulte más accesible que trabajar en una ilustración completa por tu cuenta. Si eres principiante, explora las herramientas con calma y consulta las indicaciones que aparezcan dentro de la aplicación.
¿Artmate: Drawing Together es gratis o tiene compras dentro de la aplicación?
La disponibilidad gratuita y los posibles pagos pueden variar según el país, el dispositivo y la versión de la aplicación. Antes de instalarla, consulta su ficha en Google Play o App Store: allí se indica si ofrece compras integradas, suscripciones u otras opciones de pago. También es buena idea revisar las condiciones de cada compra antes de confirmarla, especialmente si el dispositivo lo utilizan niños o varias personas.
¿Se puede usar Artmate sin conexión a Internet?
Como Artmate se centra en dibujar y compartir la experiencia con otras personas, algunas de sus funciones sociales probablemente necesiten conexión a Internet. El acceso sin conexión puede ser limitado y depender de qué herramientas permita usar la versión instalada. Para evitar sorpresas, comprueba qué funciones siguen disponibles cuando no tienes conexión y asegúrate de contar con una red estable si quieres participar en actividades colaborativas o cargar contenido.
¿Es seguro usar Artmate: Drawing Together y qué permisos debería revisar?
Antes de empezar, revisa los permisos que solicita Artmate y concede únicamente los necesarios para las funciones que quieras utilizar. Si la aplicación permite compartir dibujos o interactuar con otros usuarios, evita publicar datos personales y consulta sus opciones de privacidad, bloqueo y denuncia, si están disponibles. Para menores, conviene que un adulto revise la configuración y las normas de la comunidad antes de permitir su uso.











